Civilización y Cultura
Desde que el hombre decide establecerse en un lugar y sobrellevar lo que esto implica, comienza una lucha permanente por satisfacer sus necesidades primarias, comienza una lucha por sobrevivir, donde todas sus creaciones y actos, cumplen como función única, solucionar sus necesidades: alimento y cobijo. Una vez superada esta etapa, cuando la estructura social y sus métodos de producción son estables, el hombre se ve en la necesidad de expresión, de registrar, con esto llega la escritura y desencadena a la cultura.
De igual manera, los problemas sociales y económicos de América Latina no son superados en su totalidad, por lo cual cuestiones estéticas en el desarrollo de una obra arquitectónica u objeto pasan a segundo orden. En los quinientos años de su descubrimiento en américa, las culturas endémicas fueron desplazadas por otra conquistadora, esto llevo a una ruptura en la normal evolución de los pueblos, a diferencia de lo ocurrido en Europa donde si bien no todas los pueblos alcanzaban su esplendor, su gran mayoría era parte del desarrollo tecnológico “globalizado”.
Una sociedad y cultura, fruto del mestizaje de pueblos y la constante comparación con el mundo “desarrollado”, dan como resultado, una búsqueda acelerada de progreso, este al no ser natural, omite casi totalmente cuestiones culturales que son resultado de estos procesos.
Estética: Belleza en el objeto, belleza en el Observador
Según RAE se define estética como; f. Armonía y apariencia agradable a la vista, que tiene alguien o algo desde el punto de vista de la belleza.La estética estudia los medios formales y los fines del arte, Teniendo como arte a: la simbolización alternativa al pensamiento y a la ciencia, una obra de arte se percibe cuando sus manifestaciones físicas se adscriben a un sistema coherente de polos intencionales “superiores”.
En la arquitectura clásica e inclusive la racionalista, la cual estaba condicionada por cánones, normas compositivas y una inalcanzable búsqueda por la proporción estándar, la creación de una obra pasaba a ser la repetición de un método que se adaptaba a las circunstancias y en la medida que se empleaba bien las componentes del lenguaje clásico, se hacía buena arquitectura, aceptada por la crítica y el pueblo.
"Si solo aparecen las combinaciones más probables la obra carece de originalidad y corresponde a la normal que solemos llamar estilo, las combinaciones menos probables definen la originalidad en relación al estilo”- Christian Norberg-Schultz
Los sistemas de símbolos reflejan los propósitos a los que sirven y el estilo, por tanto, pone de manifiesto determinados objetos sociales y culturales, independientemente de la obra de arte en particular. Los sistemas de símbolos tienen una capacidad variable
El estilo o lenguaje compositivo, condiciona la forma general, mientras que el tema determina el desarrollo individual de la obra aislada, con un mismo lenguaje las posibilidades son infinitas, sin embargo el estilo no permite un juicio de originalidad o indicar la calidad de una obra, se convierte en algo no medible.
Modernidad: como respuesta a problemática social.
”Exigencia de exactitud que se deriva en la única aceptación de conceptos unívocos y en la supresión de cualquier término analógico: su pensar disyuntivo y exacto niega la analogía. “ - René Descartes
Este ideal racionalista de dar una respuesta única a las funciones del hombre,el momento postguerra que demandaba soluciones rápidas y en serie, esto es traducido mediante a la expresión objetiva que se motiva con escuelas de diseño como la Bauhaus y las teorías de la Gestalt, el arte moderno, el cubismo y el purismo, la búsqueda de un arte, un lenguaje universal.
La institucionalización de la arquitectura y la creación de un método enseñable, define la estética universal dejando de lado la expresión personal del arquitecto, el problema del lenguaje moderno radica en que a pesar de tener formas preconcebidas estas requieren una reinterpretación para un empleo de sus símbolos y su tecnología empleada, la búsqueda ciega de modernidad causa variaciones de código y empleo de elementos modernos sin saber la razón por la cual fueron originalmente fueron.
La belleza deja de ser una cualidad o atributo del objeto o de la cosa que percibimos, pues lo que se percibe puede ser mera apariencia y de las apariencias no se puede asegurar más que lo que son.
De modo, que desde la modernidad, sustantivada y subjetivada la realidad, la belleza pierde su carácter de atributo de los objetos y pasa a formar parte de la elaboración del sujeto: no es algo en el sujeto, sino algo en el objeto.
La arquitectura moderna es un lenguaje, esto da múltiples formas de expresión, por lo cual modernidad e historia no son totalmente antagónicas a pesar de que los principios modernos racionalistas (a diferencia de las casa- jardín) ven a la vivienda como una máquina de habitar, cuestiones culturales son omitidas. Esta falencia de la arquitectura moderna es superada en obras de latinoamericanos como; Barragán en México, reinterpretando su arquitectura vernácula, templos franciscanos y agregando valores españoles/árabes, Coderch en España, creando viviendas dinámicas que recuerdan los trabajos de F. Kiesler y a su vez formas racionales, ambas alcanzadas por un proceso de abstracción vernácula y ligado a su historia y percepción de la misma, Tàvora desarrolla su obra en el saber constructivo de la arquitectura tradicional portuguesa, la italiana Lina Bo Bardi en Brasil la cual según M. Carvalho Ferraz, conseguiría “introducir ingredientes poéticos, irracionales, exuberantes e irrepetibles.” Y a su vez históricos, sus obras difieren según la ciudad y por ende según la cultura a la cual representa.Guayaquil con Fuentes y Norberg, los cuales usando lenguaje moderno realizan una reinterpretación de arquitectura vernácula del litoral, esta al ser bioclimática y obedecer al lugar encaja perfectamente en los ideales modernos.
El problema de esta búsqueda de la tradición a través del lenguaje moderno es la copia de elementos, tratando así de parecer reconocibles en el observador, sin embargo la solución se encuentra en la abstracción y reinterpretación de su esencia geométrica, pues su reconocimiento será universal y se superan así las falencias compositivas originales sin omitir la razón de la forma original, arquitectura moderna que no niega su contexto.
Latinoamérica: Modernidad copiada, no Interpretada.
Uno de los principales, problemas de la modernidad en Latinoamérica, es que a diferencia de Europa, el desarrollo tecnológico fue heredado, al igual que el arte, y sus criterios compositivos, por eso a diferencia de la arquitectura moderna en Europa que tiene en que sustentarse, la arquitectura de América, no posee un pasado histórico en el cual sustentarse, tal cual los artistas modernos llegaron a la abstracción por un constante ensayo y superación de métodos clásicos, por lo cual (en latinoamerica) era improbable el correcto uso del lenguaje moderno, razón por la que sobresalen arquitectos extranjeros o nativos con formación europea.
Latinoamérica sufre un proceso de evolución, donde vestigios de una modernidad contaminada, son el único ejemplo para generaciones futuras, esta edad de la maquina, parte de una negación a la tradición, tradición perdida por el mestizaje, flujos migratorios y estructuración de la sociedad capitalista, las vanguardias proponen unas formas puras y abstractas, de cubiertas planas, posibles gracias al desarrollo tecnológico.
El desarrollo de la arquitectura se ve retrasado por el bajo nivel cultural de la burguesía, la cual controla los entes financieros, a diferencia de la sociedad alta latino americana es relativamente nueva, por esto sus preocupaciones son mayormente financieras, a diferencia de la sociedad europea donde una larga tradición en las familias provoca que las generaciones nuevas donde su situación económica es más estable, el nivel cultural prospere.
Esto sucede de igual manera en las sociedades socialistas, donde al vivir en un estado de igualdad de posibilidades, las nuevas generaciones crezcan con preocupaciones más culturales, como la Cuba actual y en la Rusia socialista.
Post Modernidad: Humanización de las ciudades, Ilusión Historicista
A lo largo de la historia el abuso de expresión propia de los arquitectos, la ausencia de “reglas compositivas”, de un lenguaje común en la arquitectura global, el distanciamiento excesivo de las raíces, genera tendencias, posturas totalmente contrarias que pretenden hacer de Deus Ex Machina, frente a tal “diversidad” arquitectónica, tal como ocurrió con el renacimiento en respuesta al gótico y como aconteció con la arquitectura moderna, en respuesta a los excesos del modernismo.
A esto se suma la carácter formal que toma la profesión al tratar de institucionalizar, de crear un lenguaje, objetivo y universal (con la Gestalt) y no uno subjetivo, como el modernismo que requiere talento creador, estas rupturas en la evolución en la arquitectura no son perjudiciales pues, contribuyen al ensayo-error que configura la arquitectura como la conocemos.
“la arquitectura postmoderna que nace y ocupa el mandato de Ronald Reagan en Norteamérica manifiesta como pilares fundamentales: la nostalgia histórica, las tradiciones inventadas, la retórica populista, el abandono de toda visión social y el galanteo con una clientela de nuevos ricos” - Mary McLeod
Con la presentación del International Style presentado por Jhonson y Hitchcok en 1932, la sensibilidad por el lugar es irrelevante todo objeto arquitectónico es autónomo, independiente de su ubicación, debido al lenguaje nuevo de la modernidad que en primera instancia proclamaba la modernidad, se contribuye a la deshumanización de las ciudades, se pierde el concepto de tradición, por lo cual surge Venturi en contraposición a los ideales de que la forma sigue a la función, y predica que una forma sin pasado histórico no puede ser reconocida por el observador, por lo tanto solo es conducida al fiasco.
El problema de Venturi y los arquitectos enmarcados en el postmodernismo es la falta de abstracción, utilización de doble código, en el cual el código clásico y el moderno (o los que fueren) se ven perjudicados, surgen desviaciones en el uso de determinadas formas, pues las proporciones escalas y usos son interpretadas por el manierismo del arquitecto, como se dijo anterior mente el lenguaje moderno puede ser empleado en una expresión con fondo cultural.
A esto se agrega, el intento agregar carácter a una obra, en una sociedad poco culta los valores de respeto y solemnidad están ligados a la arquitectura clásica y a la monumentalidad, esto provoca el uso de diferentes códigos en la arquitectura de la burguesía inculta, el caso más notable es el de Dubái donde una ciudad demasiado joven sin contexto social, sin pasado histórico, ni desarrollo cultural, con una nueva sociedad alta inculta, crea una ciudad basada en la apariencia.
A esto se suma la mala concepción arquitectónica, que no soluciona el problema funcional mediante un lenguaje plástico, sino que se preocupa del problema funcional con un racionalismo mediocre y agrega elementos de estilos pasados para solucionar el requerimiento formal de la obra.
El despegue de Guayaquil: Problemática de la Ciudad-Puerto
Desde que se establece la ciudad como puerto principal, se trazan las rutas ferroviarias, Guayaquil sufre un flujo migratorio que no ha parado hasta hoy, y en la medida que la ciudad prospere, esta cambiara su forma, sus modos de distribución,
Después del Academicismo de 1916-1929, que floreció gracias a la llegada de técnicos italianos como Maccaferri, Paolo Russo, Pedro Fontana y Faggioni sumado a los ingenieros, donde las compañías constructoras florecen, como la Compañía Italiana de Construcciones, La sociedad general de construcciones y el departamento de construcciones de la Sociedad Bancaria del Chimborazo, o nacionales como la Sociedad Técnica Fénix, la primera responsable del Palacio Municipal en 1929 por Maccaferri, esta sería la última obra de este periodo academicista.
Para 1950 se consolida en la arquitectura los códigos formales del movimiento moderno; horizontalidad, valoración de las paredes curvas y ausencia de la ornamentación, programas urbanos para la clase media, el Barrio Obrero del Seguro, las casas colectivas de la calle Gómez Manuel Rendón, para 1962 se termina la construcción del Edificio Autoridad Portuaria de Guayaquil y se inaugura el Aeropuerto Simón Bolívar, del arquitecto Víctor Demers, un año después se concluye el Coliseo Cerrado de Deportes de Bolívar Jalón Feraud, entre 1967 y 1970 se desarrolla el puente sobre el Rio Guayas.
Guayaquil contaba con extensas áreas baldías para el 1970 en el sector norte, pero con la creación del aeropuerto y localización de las fábricas en la periferia, la concentración de servicios hace del centro un lugar para el trabajo pero sin la tranquilidad que una vivienda requiere, por lo cual la clase media alta se traslada al sector norte ubicado en los limites de la ciudad, como Kenedy, Atarazana, Urdesa.
El constante flujo migratorio de diferentes ciudades, en búsqueda de las oportunidades laborables y sus servicios básicos, crean desigualdad en su descendencia la cual no se conmueve con los servicios básicos que un principio eran novedosos para sus padres, los medios de comunicación generan una homogenización de expectativas y al no acceder a la misma educación y no ser partícipe de las mismas oportunidad, surge la delincuencia como resultado natural de estos factores, esto ocurre en la mayoría de ciudades latinoamericanas, en Guayaquil esto provoco en la década de los 90s la creación de zonas residenciales en la parte de tarifa Samborondon, donde una clase media alta, crearía una ciudad paralela, con servicios básicos y demás.
El pobre nivel cultural de esta sociedad alta, (descendiente de una sociedad baja que prospero aun tiene como meta el desarrollo económico marginando la cultura de su vivir), hace de la apariencia el motivo de su arquitectura, y en una sociedad donde la apariencia está dada por valores de monumentalidad y símbolos clásicos que generan status, en esta sociedad no caben trasfondos compositivos, analogías, el sistema capitalista ha creado en ellos, el triunfo de la apariencia y un funcionalismo ciego, sin opción a la poética arquitectónica.



hola que tal! yo también estudio arquitectura y me ha parecido muy interesante tu opinión y la comparación que haces al final acerca de Guayaquil respecto a los puntos que mencionaste, buen analisis comparto tu pinion acerca de lo que refleja nuestra latinoamerica, y considero que esta en nuestras manos no solo el criticar sino en su momento aportar algo a nuestras ciudades como nuevos visionarios de la arquitectura.
ResponderEliminarfelicidades! espero la siguiente publicacion.